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Las pequenasSinopsis del editor

Las pequeñas es profundamente emocionante. Transmite una delicadeza absoluta y una inquebrantable lealtad a las mujeres. Continuamente ellas, desde el primer día. Misteriosas y cercanas. Sabias, bellas, mágicas; frágiles pero amenazadoras. Son el secreto de los cuentos: el hada y la bruja. La tribu a la que nunca vamos a pertenecer. Son las mejores.

Cada capítulo de este libro lleva el nombre de una mujer. La vida tiene nombre de mujer, eso es lo que sabe el autor, y a través de las mujeres de las que se ha enamorado o que le han gustado o que han pasado por su lado como el hombre invisible que se sienta cada día con nosotros, a la sombra de las muchachas que le rodean en flor,…a través de las pequeñas, así las llama, fluye todo su sentimiento de artista igual que un torrente estampándose contra ellas como si fueran rocas salvajes. El sentimiento es su caligrafía ordenada, un poco femenina, claro, hay que ser audaz hasta el final, y es también su dibujo rabiosamente actual de cuando la moda estaba hecha a la medida del hombre y de la mujer”.”

Zaragoza en la novela

Este libro fue escrito y dibujado por su autor, Jesús F. Arellano, en 1957, cuando contaba 26 años y tuvo que pasar varios meses en la cama por culpa de un accidente de tráfico. Desde entonces ha permanecido inédito, hasta que se ha publicado en 2013 por iniciativa de su hijo Rubén Fernández Santos.

Aunque algunos comentaristas lo consideran una novela gráfica, tal clasificación no se corresponde con la realidad del libro, sin que ello sea demérito alguno. Pero puede llamar a engaño o confusión decir que este libro es una novela gráfica, si por ello entendemos una historia compleja que se narra mediante dibujos. Las pequeñas es un libro ilustrado, en el que cada una de las catorce escenas va acompañada de uno o varios dibujos que la ilustran, pero la narración recae enteramente sobre la palabra escrita. Escrita a mano, por cierto: el editor ha tenido el acierto de reproducir el manuscrito original de Arellano.

Cada escena tiene como motivo la relación de Arellano con una o varias chicas, en diversas edades, desde el parvulario hasta el servicio militar, siempre de manera ingenua y blanca. La mayor parte de las historietas son poco más que anécdotas simpáticas que ocurren “en aquella bendita época de los pantalones golf y los amores platónicos.” Son muy breves y están escritas sin pretensiones, pero se leen con gusto. Nos traen el aroma de la Zaragoza de los años 40, según la vivía un estudiante de familia acomodada.

Un libro estimable, que gustará sobre todo a quienes aprecien la adolescencia como tema literario.

La crítica ha dicho…

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